Se trata de una operación que debe realizarse con total seguridad y tras haber estudiado cuidadosamente el sistema de cableado de la vivienda, para asegurarse de que sea una elección 100% compatible con el lugar en el que nos encontramos. Para ello, resultan de gran ayuda los soportes para TV, soportes de diversos tipos, con diferentes características, que permiten colgar el televisor y satisfacer sus necesidades. De hecho, pueden ser fijos, inclinables, giratorios/orientables, con brazo de extensión o incluso motorizados.
Lo que es seguro es que, antes de comprar un soporte para TV, es necesario conocer el televisor que se ha adquirido y el objetivo que se quiere alcanzar.
Lo primero que hay que hacer es comprobar el VESA (Video Electronics Standard Association) de su televisor; se trata de una norma que define las dimensiones estándar para la fijación de los soportes, la cual se indica en la caja y en el propio televisor. Al mirar la parte posterior de su televisor, encontrará cuatro orificios en los que fijar el soporte adecuado; comunicándole al vendedor el código de referencia, no cometerá errores.
Además de esta información, deberá tener muy presente el peso de su televisor, porque no todos los soportes son adecuados para todos los televisores, especialmente a medida que aumenta el tamaño y, por tanto, el peso. También deberá elegir una pared capaz de soportar todo el peso; siempre se desaconseja colgar el soporte y el televisor en una pared de cartón yeso.
Por último, cuando haya comprado el soporte y haya decidido la pared en la que instalarlo todo, asegúrese de colocar el televisor de modo que siempre lo tenga enfrente, para mantenerse sentado en línea con la pantalla; esto le evitará molestas tortícolis.
Todos los modelos presentes en la tienda son compatibles con el estándar VESA.




