La evolución de la bombilla, cómo ha cambiado la iluminación

L'evoluzione della lampadina, come è cambiata l'illuminazione - Oniroview

La evolución de la bombilla, cómo ha cambiado la iluminación

¿Alguna vez han pensado en el hecho de que, hasta 1878, cuando hizo su aparición la primera lámpara incandescente, la iluminación dependía solo de velas, lámparas de aceite primero y de gas después?

Desde entonces ha llovido mucho y, en la última década, la verdadera revolución en cuanto a iluminación ha venido marcada por el advenimiento de las modernas lámparas LED, que no solo han mejorado la eficiencia de la iluminación, sino que han aportado innovación en términos de costes y sostenibilidad. 

 

La primera lámpara eléctrica fue obra de Humphry Davy en 1813, pero su invención no tuvo éxito. Hubo que esperar hasta 1878 para la primera lámpara incandescente producida por Wilson Swan. Finalmente, Thomas Edison firmó la patente del sistema de iluminación que combinaba un filamento fino y una resistencia eléctrica, sistema que permitió obtener por primera vez excelentes prestaciones en cuanto a luz continua.

A partir de ahí, todo fue un ascenso continuo centrado en dos objetivos: iluminar de la mejor manera todos los ambientes, interiores y exteriores, y reducir al máximo el consumo. 

Hasta 2018, el mercado estaba dividido entre bombillas halógenas, fluorescentes y LED, pero una gran parte de las primeras fueron prohibidas por la Unión Europea precisamente con el objetivo de reducir el consumo energético de los ciudadanos. Hoy en día, para las halógenas, ya no existen nuevas producciones, a excepción de las lámparas no direccionales sin transformador con eficiencia energética inferior a B (para entendernos, las de la clásica forma de pera) y aquellas con casquillo G9 y R7S, utilizadas para lámparas de mesa y proyectores. Sin embargo, siguen quedando existencias en el mercado; en este ENLACE las disponibles en el showroom Oniro View. 

 

Lampadina Led dalle forme vintage

La elección recae, por tanto, principalmente entre las lámparas fluorescentes y las LED. Ambas tienen una elevada eficiencia luminosa en comparación con las incandescentes, pero si la vida útil de las primeras es de 10.000 horas (para las incandescentes solo hablábamos de 1.000 horas), para las lámparas LED es hasta 10 veces mayor. Otra diferencia entre ambos tipos de lámparas reside en los materiales que las componen. En el primer caso se trata de componentes altamente tóxicos, mientras que en las LED la eliminación es mucho más sencilla e inofensiva.

La tendencia, especialmente en cuanto a ahorro energético y sostenibilidad, es, por tanto, hacer cada vez más uso de lámparas LED que, incluso en el diseño, están reproduciendo las formas y los estilos más vintage de las lámparas de filamento. En este ENLACE están los modelos presentes en nuestro catálogo.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no se publicará. Los campos requeridos están marcados con *

Ten en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados